domingo, 19 de abril de 2009

Simplemente ¡Feliz!

Me sacas una sonrisa
cuando mi día es amargo,
cuando tan solo veo brisa
en un camino tan largo.

Suelo pensar en tus ojos
que brillan aun en un llanto;
Nunca los vi tan preciosos,
nunca tan llenos de encanto.

Pasa muy lento el día a día
en el que verla no puedo,
mi corazón solo ansía
el momento en el que feliz yo quedo.

Es cuando estoy a tu lado
que ya ni el tiempo yo siento,
y es que parece hechizado
mi corazón que suelta al viento:

Por existir doy las gracias,
¡qué regalo el conocerte!
Por ser tu amigo aun más gracias,
¡qué privilegio el quererte!

Que aun más siga creciendo,
esto, que Dios nos ha dado.
Y siempre, siempre iré diciendo:
Gracias a tí, Dios amado.

Josué Vivanco A.