lunes, 16 de agosto de 2010

AQUEL HOMBRE

Corriendo va aquel hombre,
corriendo hacia un destino.
Buscando qué le asombre
por todo su camino.

Por una senda oscura,
Si es clara, calurosa,
muy dentro su alma jura
hallará una vida hermosa.

Del mundo le atrajeron
sin número las cosas,
mas sus deseos dijeron:
“Hay cosas más preciosas”

Vagante y muy sediento
caía en las arenas,
golpeándolo el viento,
le soplaba hasta las venas.

Tan pronto oscurecía,
la luz chocó en su ojos.
Y un arcoíris caía
Sobre los cielos rojos.

Recuperó las fuerzas
Ante un camino iluminado,
veía cosas tan diversas
buscando quién las había creado.

Y exclamó mirando al cielo:
“¡¿Quién, mi vida ha cambiado?!”
“Soy tu Dios” se oyó en el cielo,
Yo, quien siempre te ha amado.


* Sólo Dios cambia las vidas. Sólo él, quien siempre nos ha amado *

No hay comentarios: